Cuando pensamos en Isla Saona, normalmente pensamos en arena blanca, cocoteros y agua turquesa. Pero Saona tiene mucho más que una playa bonita.
Antes de convertirse en uno de los destinos más conocidos de República Dominicana, la isla ya tenía su propia historia, sus propios habitantes y un nombre diferente. Los taínos la conocían como Adamanay.
Saona antes de los turistas
Mucho antes de la llegada de los europeos, los taínos habitaban esta parte de la isla de La Española. La isla y sus alrededores ofrecían recursos para la pesca, la agricultura y la vida cotidiana de las comunidades indígenas, y todavía existen vestigios arqueológicos que recuerdan esa presencia.
Por eso, cuando visitas Saona, estás entrando en un territorio que tiene una historia mucho más antigua que el turismo que conocemos hoy.
La llegada de Cristóbal Colón
Durante el segundo viaje de Cristóbal Colón, en 1494, la expedición llegó a esta zona de La Española. Las fuentes históricas identifican a la isla con el nombre indígena de Adamanay y relacionan el nombre Saona con Michele da Cuneo, natural de Savona, Italia.
Con el paso del tiempo, el nombre fue evolucionando hasta convertirse en el que conocemos actualmente: Saona.
La historia de Cotubanámá
La historia de Saona también está relacionada con Cotubanámá, uno de los caciques taínos de la región de Higüey. Según las fuentes históricas, Cotubanámá buscó refugio en la isla durante el conflicto con los españoles.
Hoy su nombre permanece vivo en uno de los espacios naturales más importantes del país: el Parque Nacional Cotubanámá.
Una isla protegida
Saona forma parte del Parque Nacional Cotubanámá, un área protegida que conserva una enorme riqueza natural. La isla tiene aproximadamente 110 km² y sus paisajes incluyen playas, manglares, arrecifes y otros ecosistemas, además de ser un importante lugar de anidación para tortugas marinas.
El Ministerio de Medio Ambiente ha desarrollado iniciativas específicas para proteger el área y mejorar su manejo sostenible.
Saona no se siente como un destino construido para el turismo. Gran parte de su encanto está precisamente en su naturaleza.

Mano Juan: la vida en la isla
Saona también tiene una comunidad local. Mano Juan es el principal poblado de la isla y forma parte de la vida cotidiana de Saona.
Aquí la experiencia cambia nuevamente: ya no estás solamente frente a una playa espectacular, estás viendo una comunidad que forma parte de la historia actual de la isla.
¿Por qué Isla Saona es tan especial?
Porque en un solo destino se encuentran diferentes historias: la historia taína, la llegada de los europeos, las historias relacionadas con Cotubanámá, la vida de sus comunidades, y una naturaleza que continúa siendo uno de sus mayores tesoros.
Por eso, una excursión a Isla Saona no debería ser solamente llegar, tomar una foto y regresar. Vale la pena detenerse un momento y entender el lugar que estás visitando.
Descubre Isla Saona con Perico Ripiao Tours
Hoy puedes conocer Saona de diferentes maneras. Puedes llegar en lancha rápida, navegar en catamarán o elegir una experiencia privada diseñada para tu grupo.
En Perico Ripiao Tours creemos que conocer un destino es mucho más interesante cuando sabes un poco de su historia. Porque cuando llegues a Saona y veas esas aguas turquesas, esas palmeras y esa arena blanca, sabrás que estás viendo mucho más que un paisaje bonito.
Estás entrando en una isla con siglos de historias.
























